Plástico mágico 5: Cómo imprimirlo en casa

Ya vimos la semana pasada, tras hacer algo de investigación, que existe una técnica o truco para poder imprimir en plástico mágico, de ese que a priori "no vale para impresora".

Hoy vamos a dejar a un lado la teoría y nos metemos de lleno con la práctica ¿qué tenemos que hacer para imprimir en plástico mágico?


Cómo imprimir en plástico mágico

Necesitamos:


Aplicamos la imprimación:
Lo primero es preparar nuestra hoja de plástico mágico para poder imprimir en ella, con ayuda de la imprimación para plásticos:
  • Elegimos un lugar de trabajo bien ventilado, pero a ser posible que no haya demasiado polvo en el ambiente.
  • Protegemos la mesa con papel o plástico, porque al ser spray habrá parte de la imprimación que saldrá irremediablemente fuera de nuestra superficie de trabajo.
  • Cogemos el algodón, papel, trapito o lo que mejor nos venga, lo mojamos en alcohol y limpiamos con él la superficie del plástico que vamos a tratar para eliminar cualquier resto de grasa o suciedad que pueda tener. Una vez limpio nos aseguramos de que no hemos dejado ningún resto (el algodón, por ejemplo puede soltar pelusillas, así que tened cuidado).
  • Agitamos enérgicamente el bote de imprimación durante unos segundos.
  • Aplicamos la imprimación sobre la cara limpia de nuestra hoja de plástico. Es mejor hacer varias pulsaciones cortas en lugar de una sola pulsación larga. La cantidad tendréis que verla a ojo… pero recordad que lo que queremos es conseguir una superficie con cierta rugosidad, así que no encharquéis el plástico, pero tampoco os quedéis cortos porque puede resultar demasiado liso.
  • Cuando creáis que es suficiente mirad el plástico a la luz y comprobad que la capa de imprimación ha quedado uniforme por toda la superficie.
Detalle de superficie de plástico rugosa

  • Y ya sólo queda dejarlo secar… veréis que en unos pocos minutos ya parece seco al tacto, no tarda mucho, pero en las instrucciones del bote veréis que indicará que hay que dejarlo secar unas 12 horas, así que buscadle un sitio apartado, donde no le caiga mucho polvo (tapadlo con algo si es necesario), y dejadlo reposar el tiempo indicado.
  • Una vez seco ya podéis manipularlo con toda tranquilidad ¡y sólo nos queda meterlo en la impresora! eso sí, aseguraos de que imprimís por la cara rugosa (ejem, no lo digo porque me haya pasado a mí ¿eh?) y acordaos de que después de imprimir la tinta requiere un ratito de secado.

Truco:
La imprimación también se puede aplicar sobre plástico transparente. Al aplicarla, la superficie quedará algo menos transparente, pero al hornear prácticamente no se nota. 



Otras cosas a que tener en cuenta:
Para preparar las imágenes que queremos imprimir hay dos cuestiones que tenemos que tener en cuenta:
  • Tamaño: El diseño que preparemos tiene que ser lo suficientemente grande para que cuando el plástico se encoja en el horno se quede del tamaño que queremos. Para ayudarnos con esto viene muy bien tener una regla de reducción como ya vimos hace un tiempecillo.
  • Color: Ya veremos con más detenimiento este tema, pero resulta que al encoger las piezas de plástico mágico los colores se intensifican, así que tendremos que imprimir las imágenes en tonos suaves, para que después de hornear queden como queremos, y no nos salgan demasiado oscuras.
Comparación entre plástico antes y después de hornear

Podéis ajustar esos dos parámetros como más fácil os resulte. Yo no me complico la vida en absoluto y lo hago con la herramienta más sencilla que tengo a mano: el Word.

Sobre un documento nuevo me resulta muy fácil dibujar líneas o formas del tamaño que necesito para tenerlas como guía y ajustar mis imágenes al tamaño preciso, y cuando ya las tengo listas de tamaño las aclaro con ayuda de las funciones de "brillo" y "contraste" que hay dentro del menú "herramientas de imagen".



¡Y ya está! ¡Ya podemos imprimir todo eso que antes no podíamos! Aunque, por favor, tened muy presente que la imprimación ayuda, pero no hace milagros, así que procurad tratar el plástico con cuidado después de imprimirlo, evitad roces y manipulaciones innecesarias, porque hasta que no lo horneéis la tinta no se fija completamente, y existe riesgo de estropear la imagen si no la tratamos con delicadeza.


Pero bueno, contadme ¿habéis pensado ya qué os gustaría imprimir? ¿sois más de dibujos, de fotos, o preferís simplemente jugar con fondos estampados como yo? ¡contadme, seguro que tenéis algo interesante que aportar!


(He enlazado esta entrada a la Fiesta de Enlaces de Personalización de Blogs)

Ana
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Ya vimos la semana pasada, tras hacer algo de investigación, que existe una técnica o truco para poder imprimir en plástico mágico, de ese que a priori "no vale para impresora".

Hoy vamos a dejar a un lado la teoría y nos metemos de lleno con la práctica ¿qué tenemos que hacer para imprimir en plástico mágico?


Cómo imprimir en plástico mágico

Necesitamos:


Aplicamos la imprimación:
Lo primero es preparar nuestra hoja de plástico mágico para poder imprimir en ella, con ayuda de la imprimación para plásticos:
  • Elegimos un lugar de trabajo bien ventilado, pero a ser posible que no haya demasiado polvo en el ambiente.
  • Protegemos la mesa con papel o plástico, porque al ser spray habrá parte de la imprimación que saldrá irremediablemente fuera de nuestra superficie de trabajo.
  • Cogemos el algodón, papel, trapito o lo que mejor nos venga, lo mojamos en alcohol y limpiamos con él la superficie del plástico que vamos a tratar para eliminar cualquier resto de grasa o suciedad que pueda tener. Una vez limpio nos aseguramos de que no hemos dejado ningún resto (el algodón, por ejemplo puede soltar pelusillas, así que tened cuidado).
  • Agitamos enérgicamente el bote de imprimación durante unos segundos.
  • Aplicamos la imprimación sobre la cara limpia de nuestra hoja de plástico. Es mejor hacer varias pulsaciones cortas en lugar de una sola pulsación larga. La cantidad tendréis que verla a ojo… pero recordad que lo que queremos es conseguir una superficie con cierta rugosidad, así que no encharquéis el plástico, pero tampoco os quedéis cortos porque puede resultar demasiado liso.
  • Cuando creáis que es suficiente mirad el plástico a la luz y comprobad que la capa de imprimación ha quedado uniforme por toda la superficie.
Detalle de superficie de plástico rugosa

  • Y ya sólo queda dejarlo secar… veréis que en unos pocos minutos ya parece seco al tacto, no tarda mucho, pero en las instrucciones del bote veréis que indicará que hay que dejarlo secar unas 12 horas, así que buscadle un sitio apartado, donde no le caiga mucho polvo (tapadlo con algo si es necesario), y dejadlo reposar el tiempo indicado.
  • Una vez seco ya podéis manipularlo con toda tranquilidad ¡y sólo nos queda meterlo en la impresora! eso sí, aseguraos de que imprimís por la cara rugosa (ejem, no lo digo porque me haya pasado a mí ¿eh?) y acordaos de que después de imprimir la tinta requiere un ratito de secado.

Truco:
La imprimación también se puede aplicar sobre plástico transparente. Al aplicarla, la superficie quedará algo menos transparente, pero al hornear prácticamente no se nota. 



Otras cosas a que tener en cuenta:
Para preparar las imágenes que queremos imprimir hay dos cuestiones que tenemos que tener en cuenta:
  • Tamaño: El diseño que preparemos tiene que ser lo suficientemente grande para que cuando el plástico se encoja en el horno se quede del tamaño que queremos. Para ayudarnos con esto viene muy bien tener una regla de reducción como ya vimos hace un tiempecillo.
  • Color: Ya veremos con más detenimiento este tema, pero resulta que al encoger las piezas de plástico mágico los colores se intensifican, así que tendremos que imprimir las imágenes en tonos suaves, para que después de hornear queden como queremos, y no nos salgan demasiado oscuras.
Comparación entre plástico antes y después de hornear

Podéis ajustar esos dos parámetros como más fácil os resulte. Yo no me complico la vida en absoluto y lo hago con la herramienta más sencilla que tengo a mano: el Word.

Sobre un documento nuevo me resulta muy fácil dibujar líneas o formas del tamaño que necesito para tenerlas como guía y ajustar mis imágenes al tamaño preciso, y cuando ya las tengo listas de tamaño las aclaro con ayuda de las funciones de "brillo" y "contraste" que hay dentro del menú "herramientas de imagen".



¡Y ya está! ¡Ya podemos imprimir todo eso que antes no podíamos! Aunque, por favor, tened muy presente que la imprimación ayuda, pero no hace milagros, así que procurad tratar el plástico con cuidado después de imprimirlo, evitad roces y manipulaciones innecesarias, porque hasta que no lo horneéis la tinta no se fija completamente, y existe riesgo de estropear la imagen si no la tratamos con delicadeza.


Pero bueno, contadme ¿habéis pensado ya qué os gustaría imprimir? ¿sois más de dibujos, de fotos, o preferís simplemente jugar con fondos estampados como yo? ¡contadme, seguro que tenéis algo interesante que aportar!


(He enlazado esta entrada a la Fiesta de Enlaces de Personalización de Blogs)

Ana

5 comentarios:

  1. Que chulo!! No tengo ni idea de que son esos plasticos magicos..pero el nombre le viene que ni pintado.Gracias por explicar como hacerlo. Queda muy bien :)

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  2. Me ha encantado el tutorial! Me quedo a seguirte!!!! Te ha quedado precioso!ª!!!!

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