Plástico mágico 4: ¿Se puede imprimir?

Hay una pregunta ¡la pregunta del millón! que siempre me hacen cuando hablo de plástico mágico: ¿se puede imprimir el plástico mágico? y la respuesta, hasta ahora, era que no.

Bueno, a ver, existe un tipo de plástico especial que está pensado para imprimir en él, pero es bastante más caro que el normal y más difícil de conseguir. Y también hay algunos tipos de plástico mágico que tienen una de sus caras ligeramente rugosa, y utilizándolo con bastante cuidado se puede hacer un apaño e imprimir sobre él.

Sin embargo, el plástico de la marca Polyshrink que yo tengo en la tienda y muchos otros de los que encontraréis en tiendas tienen la superficie completamente lisa ¡tacto espejo! ¡y así no hay forma posible de utilizarlos en la impresora!

Peeeeero ¡no subestimeis mi maravilloso departamento de I+D! y es que digo yo ¿en qué se diferencia el plástico apto para impresora del que no lo es? ¿no habrá forma de solucionarlo? ¡pues sí, sí, sí, sí! ¡he encontrado la manera! pero bueno, a ver, empecemos por el principio.

¿Se puede imprimir el plástico mágico?


¿Qué impresora puedo utilizar?
Empiezo por aquí porque me parece un punto muy importante ¡no quiero que nadie estropee su impresora por mi culpa! Siempre que hable de imprimir en plástico mágico, sea del tipo que sea, me estoy refiriendo a utilizar una impresora de chorro de tinta. Absolutamente NUNCA utilicéis una impresora láser (de las de tóner) porque estas impresoras utilizan calor como medio de impresión. Algunas pueden alcanzar hasta 220ºC, y como ya sabemos (os recomiendo el artículo "Cómo hornear el plástico mágico") esa temperatura está por encima de la temperatura de horneado del plástico, lo que significa que se pondrá blando, se retorcerá e incluso empezará a quemarse... ¡menudo panorama! me imagino todo el interior de la impresora pringado y atascado de plástico blando y a medio chamuscar ¡no se os ocurraaaaaa! Y dicho esto, sigamos con el tema que nos interesa ☺.


¿Por qué no puedo imprimir en plástico mágico normal?
Pues a ver, os vais a contestar vosotros solos ¿qué pasa si ponemos una gota de agua sobre una hoja de plástico mágico? pues nada, no pasa absolutamente nada. Como la superficie del plástico es lisa y nada porosa, la gota de agua permanecerá sobre la superficie casi flotando, perfecta, redonda... el plástico repele al agua.

Gota de agua sobre plástico mágico

Así que, si en vez de hacer eso con una gota de agua lo hacemos con la tinta líquida de la impresora ¿qué pasará? pues exactamente lo mismo. El plástico repele la tinta, ésta se queda flotando sobre la superficie, y las imágenes se nos emborronan casi con mirarlas... así que mejor ni pensar en tocarlas (recortarlas, manipularlas, agujerearlas...).

Pero bueno, estamos aquí para encontrar una solución, así que profundicemos más en la cuestión ¿por qué el plástico repele la tinta? y ahora sí que nos metemos de lleno en una clase de ciencias, porque resulta que la culpa de todo la tiene nuestra amiga la "Tensión superficial".

Jajajajaja, no os asustéis, que ya estoy viendo a algunos huyendo del ordenador como si hubieran visto un demonio. Explicado de la forma más sencilla posible la tensión superficial es una fuerza que se genera en el interior de los líquidos y que se opone a que éstos aumenten su superficie. O dicho de otra manera, debido a la tensión superficial un líquido siempre tiende a tener la menor cantidad posible de superficie en contacto con cualquier otra cosa externa a él.

La tensión superficial hace posible que ciertos objetos floten en el agua, o que podamos hacer burbujas de jabón. Si tenéis cierta curiosidad científica os invito a leer más.

Pero el caso es que, para nuestra desgracia, también es la culpable de que se formen las gotas de los líquidos. Porque la mejor manera de conseguir una superficie de contacto mínima es meterse en una esfera (creedme, es así, aunque para demostrarlo tendría que convertir esto en una clase de matemáticas y eso ya me parece pasarme), así que el líquido intenta siempre parecerse lo más posible a una esfera.


Por eso cuando echamos una gota de agua sobre nuestro plástico vemos que se mantiene sobre la superficie, lo más redondita posible. Y es también lo que ocurre al intentar imprimir en el plástico, que la tinta se recoge en miles de pequeñas gotitas y se queda como flotando sobre la superficie.


¿Pero entonces por qué hay plásticos sobre los que sí se puede imprimir?
Ya os he dicho que la tensión superficial es una fuerza, y oye, contra una fuerza siempre se puede luchar, basta con conseguir una fuerza mayor que luche de nuestro lado y venceremos.

En este caso resulta que la superficie del plástico es tan lisa y ofrece tan poca resistencia que la tinta campa a sus anchas y hace lo que le viene en gana, es claramente el equipo ganador. Nuestra única opción es modificar de alguna manera la superficie del plástico, para que ofrezca más resistencia a la tinta y así ésta no sea capaz de formar gotitas por mucho que quiera

Y eso es precisamente lo que hacen los fabricantes de plástico imprimible: someten el plástico a una serie de procesos para darle mayor rugosidad, porque cuanto más rugosa sea la superficie, mayor resistencia encuentra la tinta.
Como os imaginareis hay procesos que no están a nuestro alcance, no vamos a montarnos una fábrica en casa… pero vamos a intentar obtener un resultado parecido!


Cómo aumentar la rugosidad
Pues os voy a contar dos ideas y vamos a comprobar realmente lo que pasa con cada una de ellas:
  • Lijar la superficie: con una lija de grano fino, lijamos en varias direcciones y así obtenemos una superficie rugosa. Es una técnica básica imprescindible, por ejemplo, para poder pintar con lápices de colores sobre el plástico.
  • Aplicar una imprimación: un spray de los que utilizan en los talleres de reparación de carrocerías precisamente para preparar las piezas de plástico y poder pintar sobre ellas. Suena un poco raro ¿pero si a ellos les funciona por qué no a nosotros?

Entremos pues al laboratorio…

Para este experimento he cogido una hoja de plástico mágico y la he dividido en tres zonas:
  • La parte izquierda está lijada.
  • La central no la he tocado, tiene la terminación original del plástico.
  • La de la derecha tiene aplicada una imprimación.
Hoja de plástico mágico con 3 tratamientos aplicados

He elegido un diseño de fondo continuo y he metido el plástico en la impresora:

Hoja de plástico con 3 tratamientos impresa

A priori ninguna de las tres partes tiene mala pinta ¿no? pero bueno, antes de nada vamos a dejarlo secar un rato, porque el plástico no es absorbente como el papel y la tinta necesita más tiempo para secarse.

Yo lo he dejado media hora a temperatura ambiente, que creo que es un tiempo razonable, y al volver he querido ver qué ocurría al pasar el dedo por encima…

Marca del dedo sobre el plástico mágico impreso

¡Oh la là! La parte lisa sigue estando completamente húmeda, y la tinta se emborrona muy fácilmente, la parte lijada (izquierda) está algo mejor y la parte derecha, con la imprimación, apenas se ha movido al pasarle el dedo aunque sí que se ha corrido un poquito...

Por si acaso vamos a dejarlo secar más tiempo, porque igual he sido muy impaciente y no lo he dejado lo suficiente, así que vamos a probar a dejarlo secar durante toda la noche y volvemos a probar.

Marca del dedo sobre el plástico tras 12 horas

¿Qué os parece? tras 12 horas de secado la tinta de la parte lijada y de la parte lisa sigue sin adherirse del todo al plástico, en cambio en la parte con imprimación parece que la tinta ha quedado bastante fija ¡EUREKA! ¡esto es lo que estábamos buscando!


Hablemos de la imprimación
En fin, ya os he soltado el rollo científico (lo siento, me ha salido la vena de ingeniera) así que ahora vamos a lo práctico.

La imprimación que yo he utilizado es una que se comercializa para las carrocerías de los coches, se usa para pretratar las piezas de plástico y poder pintarlas después. Hay muchas marcas en el mercado y podría servirnos cualquiera, lo único que tenemos que tener en cuenta es:
  • Que sea en spray: porque así es más cómodo de aplicar y de obtener la terminación rugosa que queremos. Hay algunas (pocas) que se aplican con brocha y pienso que son un engorro.
  • Que sea transparente: para que no nos modifique el color de base de nuestro plástico. Puede resultar obvio, pero si no os fijáis es muy probable que acabéis comprando una imprimación de color gris oscuro, ya que la mayoría son así.
  • Que sea compatible con el poliestireno: porque aunque nosotros lo llamemos plástico mágico y cualquier otra cosa nos suene a chino, resulta que en la industria a este tipo de plástico se le llama así: poliestireno.

Imprimación transparente para plásticos

Yo di bastantes vueltas hasta encontrar una imprimación para plásticos como la que quería y que se comercializara en botes pequeños (porque claro, como se utiliza en coches los botes que suelen vender son de 500ml ¡super grandes!) así que como soy una chica maja he traído varios botes y los tenéis disponibles en la tienda ¡más fácil imposible!


La semana que viene os contaré paso a paso cómo aplicar la imprimación correctamente, y también veremos algunas consideraciones extra a tener en cuenta a la hora de imprimir, para obtener los mejores resultados posibles, pero por hoy lo dejamos, que está resultando demasiado largo...

Lo que sí quiero que os quede muy claro es que la imprimación ayuda, pero no hace milagros. Hay que manejar el plástico con cierto cuidado después de imprimirlo, evitar roces y manipulaciones innecesarias, porque hasta que no lo horneamos la tinta no se fija completamente, y existe riesgo de estropear la imagen si no lo tratamos con un poco de delicadeza ¿ok?

Pero bueno, contadme ¿qué os parece esta idea? ¿se os ocurren cositas que querríais imprimir y hasta ahora no habéis podido? ¿veis interesante la opción de utilizar la impresora de casa con el plástico? ¿qué os ha parecido mi investigación? ¡estoy deseando leer lo que tengáis que decir en los comentarios!!

Ana
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Hay una pregunta ¡la pregunta del millón! que siempre me hacen cuando hablo de plástico mágico: ¿se puede imprimir el plástico mágico? y la respuesta, hasta ahora, era que no.

Bueno, a ver, existe un tipo de plástico especial que está pensado para imprimir en él, pero es bastante más caro que el normal y más difícil de conseguir. Y también hay algunos tipos de plástico mágico que tienen una de sus caras ligeramente rugosa, y utilizándolo con bastante cuidado se puede hacer un apaño e imprimir sobre él.

Sin embargo, el plástico de la marca Polyshrink que yo tengo en la tienda y muchos otros de los que encontraréis en tiendas tienen la superficie completamente lisa ¡tacto espejo! ¡y así no hay forma posible de utilizarlos en la impresora!

Peeeeero ¡no subestimeis mi maravilloso departamento de I+D! y es que digo yo ¿en qué se diferencia el plástico apto para impresora del que no lo es? ¿no habrá forma de solucionarlo? ¡pues sí, sí, sí, sí! ¡he encontrado la manera! pero bueno, a ver, empecemos por el principio.

¿Se puede imprimir el plástico mágico?


¿Qué impresora puedo utilizar?
Empiezo por aquí porque me parece un punto muy importante ¡no quiero que nadie estropee su impresora por mi culpa! Siempre que hable de imprimir en plástico mágico, sea del tipo que sea, me estoy refiriendo a utilizar una impresora de chorro de tinta. Absolutamente NUNCA utilicéis una impresora láser (de las de tóner) porque estas impresoras utilizan calor como medio de impresión. Algunas pueden alcanzar hasta 220ºC, y como ya sabemos (os recomiendo el artículo "Cómo hornear el plástico mágico") esa temperatura está por encima de la temperatura de horneado del plástico, lo que significa que se pondrá blando, se retorcerá e incluso empezará a quemarse... ¡menudo panorama! me imagino todo el interior de la impresora pringado y atascado de plástico blando y a medio chamuscar ¡no se os ocurraaaaaa! Y dicho esto, sigamos con el tema que nos interesa ☺.


¿Por qué no puedo imprimir en plástico mágico normal?
Pues a ver, os vais a contestar vosotros solos ¿qué pasa si ponemos una gota de agua sobre una hoja de plástico mágico? pues nada, no pasa absolutamente nada. Como la superficie del plástico es lisa y nada porosa, la gota de agua permanecerá sobre la superficie casi flotando, perfecta, redonda... el plástico repele al agua.

Gota de agua sobre plástico mágico

Así que, si en vez de hacer eso con una gota de agua lo hacemos con la tinta líquida de la impresora ¿qué pasará? pues exactamente lo mismo. El plástico repele la tinta, ésta se queda flotando sobre la superficie, y las imágenes se nos emborronan casi con mirarlas... así que mejor ni pensar en tocarlas (recortarlas, manipularlas, agujerearlas...).

Pero bueno, estamos aquí para encontrar una solución, así que profundicemos más en la cuestión ¿por qué el plástico repele la tinta? y ahora sí que nos metemos de lleno en una clase de ciencias, porque resulta que la culpa de todo la tiene nuestra amiga la "Tensión superficial".

Jajajajaja, no os asustéis, que ya estoy viendo a algunos huyendo del ordenador como si hubieran visto un demonio. Explicado de la forma más sencilla posible la tensión superficial es una fuerza que se genera en el interior de los líquidos y que se opone a que éstos aumenten su superficie. O dicho de otra manera, debido a la tensión superficial un líquido siempre tiende a tener la menor cantidad posible de superficie en contacto con cualquier otra cosa externa a él.

La tensión superficial hace posible que ciertos objetos floten en el agua, o que podamos hacer burbujas de jabón. Si tenéis cierta curiosidad científica os invito a leer más.

Pero el caso es que, para nuestra desgracia, también es la culpable de que se formen las gotas de los líquidos. Porque la mejor manera de conseguir una superficie de contacto mínima es meterse en una esfera (creedme, es así, aunque para demostrarlo tendría que convertir esto en una clase de matemáticas y eso ya me parece pasarme), así que el líquido intenta siempre parecerse lo más posible a una esfera.


Por eso cuando echamos una gota de agua sobre nuestro plástico vemos que se mantiene sobre la superficie, lo más redondita posible. Y es también lo que ocurre al intentar imprimir en el plástico, que la tinta se recoge en miles de pequeñas gotitas y se queda como flotando sobre la superficie.


¿Pero entonces por qué hay plásticos sobre los que sí se puede imprimir?
Ya os he dicho que la tensión superficial es una fuerza, y oye, contra una fuerza siempre se puede luchar, basta con conseguir una fuerza mayor que luche de nuestro lado y venceremos.

En este caso resulta que la superficie del plástico es tan lisa y ofrece tan poca resistencia que la tinta campa a sus anchas y hace lo que le viene en gana, es claramente el equipo ganador. Nuestra única opción es modificar de alguna manera la superficie del plástico, para que ofrezca más resistencia a la tinta y así ésta no sea capaz de formar gotitas por mucho que quiera

Y eso es precisamente lo que hacen los fabricantes de plástico imprimible: someten el plástico a una serie de procesos para darle mayor rugosidad, porque cuanto más rugosa sea la superficie, mayor resistencia encuentra la tinta.
Como os imaginareis hay procesos que no están a nuestro alcance, no vamos a montarnos una fábrica en casa… pero vamos a intentar obtener un resultado parecido!


Cómo aumentar la rugosidad
Pues os voy a contar dos ideas y vamos a comprobar realmente lo que pasa con cada una de ellas:
  • Lijar la superficie: con una lija de grano fino, lijamos en varias direcciones y así obtenemos una superficie rugosa. Es una técnica básica imprescindible, por ejemplo, para poder pintar con lápices de colores sobre el plástico.
  • Aplicar una imprimación: un spray de los que utilizan en los talleres de reparación de carrocerías precisamente para preparar las piezas de plástico y poder pintar sobre ellas. Suena un poco raro ¿pero si a ellos les funciona por qué no a nosotros?

Entremos pues al laboratorio…

Para este experimento he cogido una hoja de plástico mágico y la he dividido en tres zonas:
  • La parte izquierda está lijada.
  • La central no la he tocado, tiene la terminación original del plástico.
  • La de la derecha tiene aplicada una imprimación.
Hoja de plástico mágico con 3 tratamientos aplicados

He elegido un diseño de fondo continuo y he metido el plástico en la impresora:

Hoja de plástico con 3 tratamientos impresa

A priori ninguna de las tres partes tiene mala pinta ¿no? pero bueno, antes de nada vamos a dejarlo secar un rato, porque el plástico no es absorbente como el papel y la tinta necesita más tiempo para secarse.

Yo lo he dejado media hora a temperatura ambiente, que creo que es un tiempo razonable, y al volver he querido ver qué ocurría al pasar el dedo por encima…

Marca del dedo sobre el plástico mágico impreso

¡Oh la là! La parte lisa sigue estando completamente húmeda, y la tinta se emborrona muy fácilmente, la parte lijada (izquierda) está algo mejor y la parte derecha, con la imprimación, apenas se ha movido al pasarle el dedo aunque sí que se ha corrido un poquito...

Por si acaso vamos a dejarlo secar más tiempo, porque igual he sido muy impaciente y no lo he dejado lo suficiente, así que vamos a probar a dejarlo secar durante toda la noche y volvemos a probar.

Marca del dedo sobre el plástico tras 12 horas

¿Qué os parece? tras 12 horas de secado la tinta de la parte lijada y de la parte lisa sigue sin adherirse del todo al plástico, en cambio en la parte con imprimación parece que la tinta ha quedado bastante fija ¡EUREKA! ¡esto es lo que estábamos buscando!


Hablemos de la imprimación
En fin, ya os he soltado el rollo científico (lo siento, me ha salido la vena de ingeniera) así que ahora vamos a lo práctico.

La imprimación que yo he utilizado es una que se comercializa para las carrocerías de los coches, se usa para pretratar las piezas de plástico y poder pintarlas después. Hay muchas marcas en el mercado y podría servirnos cualquiera, lo único que tenemos que tener en cuenta es:
  • Que sea en spray: porque así es más cómodo de aplicar y de obtener la terminación rugosa que queremos. Hay algunas (pocas) que se aplican con brocha y pienso que son un engorro.
  • Que sea transparente: para que no nos modifique el color de base de nuestro plástico. Puede resultar obvio, pero si no os fijáis es muy probable que acabéis comprando una imprimación de color gris oscuro, ya que la mayoría son así.
  • Que sea compatible con el poliestireno: porque aunque nosotros lo llamemos plástico mágico y cualquier otra cosa nos suene a chino, resulta que en la industria a este tipo de plástico se le llama así: poliestireno.

Imprimación transparente para plásticos

Yo di bastantes vueltas hasta encontrar una imprimación para plásticos como la que quería y que se comercializara en botes pequeños (porque claro, como se utiliza en coches los botes que suelen vender son de 500ml ¡super grandes!) así que como soy una chica maja he traído varios botes y los tenéis disponibles en la tienda ¡más fácil imposible!


La semana que viene os contaré paso a paso cómo aplicar la imprimación correctamente, y también veremos algunas consideraciones extra a tener en cuenta a la hora de imprimir, para obtener los mejores resultados posibles, pero por hoy lo dejamos, que está resultando demasiado largo...

Lo que sí quiero que os quede muy claro es que la imprimación ayuda, pero no hace milagros. Hay que manejar el plástico con cierto cuidado después de imprimirlo, evitar roces y manipulaciones innecesarias, porque hasta que no lo horneamos la tinta no se fija completamente, y existe riesgo de estropear la imagen si no lo tratamos con un poco de delicadeza ¿ok?

Pero bueno, contadme ¿qué os parece esta idea? ¿se os ocurren cositas que querríais imprimir y hasta ahora no habéis podido? ¿veis interesante la opción de utilizar la impresora de casa con el plástico? ¿qué os ha parecido mi investigación? ¡estoy deseando leer lo que tengáis que decir en los comentarios!!

Ana

18 comentarios:

  1. Bendita seas! Eres la mejor!
    Ya sabes que estuve intentando imprimir en el plástico y me salió un pequeño desastrito, jajaja.
    Además lo tienes en la tienda ^^ como nos mimas, seguramente me lo pille porque tengo varias ideas para hacer. Un besote guapa!

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    1. Jajaja, si me estuve acordando de ti todo el tiempo mientras investigaba este tema... ¡un besito!

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    1. ¡Pues no veas lo bien que me lo he pasado indagando! pero ha merecido la pena el esfuerzo.

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  3. Interesante, por ahora probaré el imprimible, pero supongo que me voy haciendo una idea de porque el normal me daba problemas con la tinta.

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    1. Claro, claro, si tienes del imprimible mejor utilizar ese, siempre va a ser mejor que el apaño que podamos hacer en casa ¡pero si alguna vez necesitas este truqui ya sabes!

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  4. Vale, me has convencido... NO voy a imprimir nada sobre plástico mágico... porque la impresora que tengo es laser!

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    1. Jajajaja ¡me alegra que al menos eso haya quedado claro! no quiero ser responsable de ninguna impresora estropeada... ¡besos!

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  5. cuantos datos jajaja
    Yo tb tengo los imprimibles y el paquete dice claramente imprimir en inkjet. Aún no lo he probado. Me da miedo cagarla jaajajajaj
    A ver si me atrevo un día de estos. De momento hace meses largos que lo tengo guardado cogiendo polvo el paquete :P
    Bss

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    1. ¡Sin miedo Naira!! el plástico imprimible va muy bien, no te dará absolutamente ningún problema, y para cuando se te acabe aquí tienes el truco.
      ¡Un besote!

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    2. lo probaré jajaja. Ains... Besitos y gracis por el curro que te metes y compartes!

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  6. Hola!

    Yo compré el plástico mágico por que me hacía gracia que se pudiera pintar con cualquier tipo de colores (lápices de madera, rotuladores, tinta de sellos,...) pero, por las ansias, no me di cuenta que era "crystal", por lo que no tiene parte rugosa. Si le pongo imprimación o lo lijo, ¿crees que podré usar este tipo de colores? Porque claro, antes de liarme con la impresora, me gustaría probar "a mano" jeje.

    Gracias! Me quedo leyendo la Biblia del Plástico Mágico!

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    1. ¡Buenas Irene!
      A ver, siendo plástico transparente puedes lijarlo, como todos ¡pero se te quedará traslúcido! la única forma de poder darle rugosidad y que siga siendo transparente es aplicándole imprimación ¡que sea transparente, que hay muchas que son de color gris!.
      Tras la imprimación no deberías tener problema en utilizar lápices, pasteles, tintas... no estoy muy segura de los rotuladores, pero es cuestión de probar también.
      Lo único que pasa con la imprimación es que tras hornear el plástico verás que la superficie se queda como rugosa... pero si le aplicas algún tipo de barniz o resina como terminación se quedará perfecto (aunque ese tema se merece un capítulo aparte...)
      ¡Espero haberte sido de ayuda! ¡Besos!

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  7. Muy buenas!! lo primero de todo darte las gracias por estos estupendos tutoriales que haces!! Yo acabo de encontrarte rebuscando por la web diferentes cosas para manualidades y...Voila!!! de los mejores tutoriales que he visto sobre plastico magico (perdonar pero NO TENGO tilde) Si lo llego a encontrar antes me hubiese ahorrado nos eurillos en materiales que no me han dado buen resultado. Bueno, felicitarte por tus manitas inquietas y cuando modifique mi blog pues te enseñare algunas cosillas que hare en las que me ha venido de perlas tus tutos; hoy por hoy el blog es sobre alambre de aluminio, aunque tb jugueteo con hama, crochet... ademas del plastico magico...otra que no para de inventar.
    salu2

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  8. ¡Qué entrada más completa, así da gusto! Sólo me he quedado con la intriga de cómo quedaría la lámina de ejemplo después de hornear, ¿no se mantendría el diseño si lo metemos con cuidado en el horno sin imprimar ni lijar ni nada?

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    1. ¡Tienes razón, no incluí esa parte! pero no dudes que hice la prueba...e incluso después de hornear, el dibujo sobre el plástico en crudo se seguía corriendo. La única solución sería que después de hornear le aplicáramos algún barniz o sellador, para terminar de proteger la superficie y fijar la tinta ¡pero tendría que ser en spray, claro!
      De todos modos, me parece muy poco práctico, porque normalmente el plástico una vez impreso nos interesa cortarlo o agujerearlo... siempre va a requerir un mínimo de manipulación, y créeme que la tinta se corre casi con mirarla si no tratas la superficie del plástico antes. Aunque, como siempre ¡te animo a probar! :-)
      Y gracias por tus buenas palabras ¡me alegra que te haya gustado!

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  9. Hola buscando modificar la Ley de la Relatividad, me encontré en YouTube una explicación que aunque no la he probado me da idea que funciona, es sencilla, en un plato de loza plano poner acetona pura y sobre ella pasar el plástico por ambos lados y rápido, no olvidemos que la acetona lo disuelve (el plástico) secar con aire de algún ventilador si se tiene o soplándolo. Y crea la textura rugosa y sobre ella se puede imprimir. Nada perderemos con probar.

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    1. ¡Desde luego kuki, menuda idea! Me encanta, tiene ese toque científico que tanto me gusta, sin duda lo probaré porque, como tú dices, tiene toda la pinta de que debe funcionar ¡mil gracias por compartirlo!!

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