Cosas que no hay que olvidar


El pasado fin de semana fue, lo mire por donde lo mire, un fin de semana para recordar.

Los cursos de Noelia Contreras a los que asistí fueron mucho más que simples cursos: aprendí mucho, sí, pero también conocí a gente estupenda, me reí hasta no poder más y re-descubrí lo maravilloso que puede ser este mundillo craft en que nos movemos.

Y ante esta abrumadora sensación de felicidad sólo puedo decir GRACIAS.

  • Gracias a esos que, apenas sin conocerte, te dan toda su tiempo y su confianza y hacen que te sientas como en casa.
  • Gracias a esos que comparten contigo lo que saben y lo que tienen, sin reservas, con franqueza, sin trucos ni malabares.
  • Y gracias a todos los que me regalan unos minutos siguiendo este blog, porque de repente te los encuentras, y con su sonrisa de oreja a oreja te recuerdan por qué haces lo que haces.


Días como estos son los que te animan a pensar que otro tipo de vida es posible, que aún hay esperanza para este mundo loco de atar que nos ha tocado... y quería compartir mis pensamientos con vosotros por si alguien necesita recordarlo, o quizá para recordarlo yo misma cuando lo necesite y no olvidarlo jamás.

En fin, ya he filosofado bastante, me despido de momento, aunque no sin enseñaros antes las cosas tan chulisisisisimas que hicimos en los talleres:

  • Una pieza completamente hueca, y que parece un desafío a la lógica



  • Y una pequeña colección de transferencias, con diferentes acabados, que estoy en vías de convertir en anillos, colgantes y pendientes



¡Mil besitos amores! ¡Espero de corazón que tengáis la oportunidad de compartir lo que os gusta con gente tan estupenda como he tenido yo!
Leer más

El pasado fin de semana fue, lo mire por donde lo mire, un fin de semana para recordar.

Los cursos de Noelia Contreras a los que asistí fueron mucho más que simples cursos: aprendí mucho, sí, pero también conocí a gente estupenda, me reí hasta no poder más y re-descubrí lo maravilloso que puede ser este mundillo craft en que nos movemos.

Y ante esta abrumadora sensación de felicidad sólo puedo decir GRACIAS.

  • Gracias a esos que, apenas sin conocerte, te dan toda su tiempo y su confianza y hacen que te sientas como en casa.
  • Gracias a esos que comparten contigo lo que saben y lo que tienen, sin reservas, con franqueza, sin trucos ni malabares.
  • Y gracias a todos los que me regalan unos minutos siguiendo este blog, porque de repente te los encuentras, y con su sonrisa de oreja a oreja te recuerdan por qué haces lo que haces.


Días como estos son los que te animan a pensar que otro tipo de vida es posible, que aún hay esperanza para este mundo loco de atar que nos ha tocado... y quería compartir mis pensamientos con vosotros por si alguien necesita recordarlo, o quizá para recordarlo yo misma cuando lo necesite y no olvidarlo jamás.

En fin, ya he filosofado bastante, me despido de momento, aunque no sin enseñaros antes las cosas tan chulisisisisimas que hicimos en los talleres:

  • Una pieza completamente hueca, y que parece un desafío a la lógica



  • Y una pequeña colección de transferencias, con diferentes acabados, que estoy en vías de convertir en anillos, colgantes y pendientes



¡Mil besitos amores! ¡Espero de corazón que tengáis la oportunidad de compartir lo que os gusta con gente tan estupenda como he tenido yo!

3 comentarios:

  1. Que bien escribes...da gusto! a ver si se me pega algo y se nota en mi blog! jaja

    Un besazo pasado por agua desde "terras galegas"

    ResponderEliminar
  2. Que envidia!!! tengo ganas de hacer un curso para, ademas de aprender, conocer nuevas personas. Te ha quedado estupendo. Besos

    ResponderEliminar
  3. ¿Que escribo bien? qué va, jajaja, me enrollo como una persiana, más de uno saldrá corriendo cuando vea mis tochos... qué le vamos a hacer ^.^
    Y Mª Reyes, yo recomiendo los cursos/talleres 100% ¡es que no tiene nada que ver trabajar en tu casa que compartirlo con más gente! hay mucho por descubrir por ahí...
    ¡Un besote gordo!

    ResponderEliminar