Mantecados hiper mega ricos

A mí me gustan los mantecados, sí señor, los de almendra, los de toda la vida... en mi casa nunca han faltado, y a mí que no me gustan las cosas muy empalagosas siempre me han llamado la atención, pero cada vez que cojo uno (y decidme si no os ha pasado a vosotros alguna vez) me pregunto ¿¿pero por qué son tan grandessssssss??? y es que los mantecados están bien buenos, pero te comes uno de esos caseros, de pueblo, y ya has merendado...

La solución a este problema me la trajo un día mi amiga Cándida ¡cuando me trajo una caja llena de mantecados hechos por ella misma!! eran lindísimos, pequeñitos, y luego se deshacían en la boca, te los comías sin darte cuenta... vamos, que daban ganas de comerse más de uno ¡y eso era justo lo que yo andaba buscando!

Mantecados caseros

Así que le pedí la receta, claro está, y después de experimentar un poco con ellos y de adaptar un poquitín la receta a mi propio criterio, aquí os la traigo, para que podáis disfrutar vosotros también de estos mantecados tan bueníiiiiiiisimos y tan fáciles de hacer.

Mantecados caseros

Yo los he hecho de 3 sabores diferentes (no es que unos se me hayan quemado más que otros): limón, canela y chocolate ¡y los tres están de vicio! pero vamos, que si le echáis un poco de imaginación los podéis hacer del sabor que os apetezca: vainilla, coco, avellana...

Y si para rematar los envolvéis con papel de diferentes colores ¡el plato dará una alegría que no es ni normal!

Mantecados caseros

Pero bueno, no me enrollo más y os dejo con lo interesante


INGREDIENTES (para 30 mantecados pequeños):
   - 250g de harina
   - 125g de manteca de cerdo a temperatura ambiente
   - 90g de azúcar glas
   - 60g de almendra tostada molida
   - Una pizca de sal
   - Aromatizante a elegir, según el sabor que queramos conseguir: limón, canela molida, cacao en polvo...


ELABORACIÓN:
   - Precalentamos el horno a 180ºC.

   - Ponemos la harina en un recipiente apto para horno y lo introducimos en él durante unos 15 minutos. Lo que queremos conseguir es que la harina se seque y se tueste ligeramente, pero vigilad que no se tueste demasiado, no tiene que coger apenas color... yo os recomiendo que a la mitad del tiempo la saquéis del horno, la remováis y la volváis a meter.

   - Cuando esté lista dejamos que se enfríe. Una vez fría formamos un volcán con ella y vamos incorporando la manteca, el azúcar glas y la sal. Mezclamos todo bien.

   - Por último añadimos la almendra y el aromatizante elegido y amasamos con la mano hasta conseguir una pasta suave y homogénea:
               * Para hacerlos de limón añadimos la rayadura de un limón
               * Para hacerlos de canela añadimos una cucharadita de canela
               * Para hacerlos de chocolate añadimos una cucharada de cacao en polvo

   - Vamos dividiendo la pasta en partes iguales, más o menos pequeñas según lo grandes que queramos que sean nuestros mantecados. Los míos medirán unos 4cm de diámetro por 1cm de altura y me salieron 30 en total.

   - Forramos la bandeja de horno con papel y vamos situando en ella las porciones de masa, aplastándolas con los dedos para darles forma.

   - Cocemos en el horno a 210ºC durante 5 minutos ¡y ya está hecho! sé que parece muy poco tiempo de cocción, pero lo cierto es que no necesitan más, de hecho yo los dejé un par de minutos más de la cuenta y ya se me estaban empezando a tostar... lo suyo es que salgan algo más blanquitos que los míos. Y sobre todo mucho ojo porque si se tuestan mucho se volverán amargos, puajs.

   - Cuando estén listos los sacamos del horno y los dejamos enfriar en la bandeja ¡no los toquéis mientras estén calientes porque son muy frágiles y se rompen!

   - Para terminar, si queréis darles el toque "profesional" podéis cortar trozos de papel de seda de diferentes colores y envolverlos. Yo utilicé tres colores y envolví los mantecados con uno u otro color dependiendo de su sabor ¡así los distinguimos a la perfección!

Mantecados caseros

Como veis es facilísimo, no requiere ingredientes especiales ni ser un hacha en la cocina... el resultado es genial porque los puedes hacer enteramente a tu gusto ¡y saben mucho mejor cuando los haces tú mismo!

Así que ya sabéis, os quiero ver inventando nuevos sabores de mantecado ¡y enviándome las fotos para darme envidia!! pero sobre todo... ¡¡FELIZ NAVIDAD!!! ¡¡MIL BESOS PARA TODOSSSSSSSSS!!!
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A mí me gustan los mantecados, sí señor, los de almendra, los de toda la vida... en mi casa nunca han faltado, y a mí que no me gustan las cosas muy empalagosas siempre me han llamado la atención, pero cada vez que cojo uno (y decidme si no os ha pasado a vosotros alguna vez) me pregunto ¿¿pero por qué son tan grandessssssss??? y es que los mantecados están bien buenos, pero te comes uno de esos caseros, de pueblo, y ya has merendado...

La solución a este problema me la trajo un día mi amiga Cándida ¡cuando me trajo una caja llena de mantecados hechos por ella misma!! eran lindísimos, pequeñitos, y luego se deshacían en la boca, te los comías sin darte cuenta... vamos, que daban ganas de comerse más de uno ¡y eso era justo lo que yo andaba buscando!

Mantecados caseros

Así que le pedí la receta, claro está, y después de experimentar un poco con ellos y de adaptar un poquitín la receta a mi propio criterio, aquí os la traigo, para que podáis disfrutar vosotros también de estos mantecados tan bueníiiiiiiisimos y tan fáciles de hacer.

Mantecados caseros

Yo los he hecho de 3 sabores diferentes (no es que unos se me hayan quemado más que otros): limón, canela y chocolate ¡y los tres están de vicio! pero vamos, que si le echáis un poco de imaginación los podéis hacer del sabor que os apetezca: vainilla, coco, avellana...

Y si para rematar los envolvéis con papel de diferentes colores ¡el plato dará una alegría que no es ni normal!

Mantecados caseros

Pero bueno, no me enrollo más y os dejo con lo interesante


INGREDIENTES (para 30 mantecados pequeños):
   - 250g de harina
   - 125g de manteca de cerdo a temperatura ambiente
   - 90g de azúcar glas
   - 60g de almendra tostada molida
   - Una pizca de sal
   - Aromatizante a elegir, según el sabor que queramos conseguir: limón, canela molida, cacao en polvo...


ELABORACIÓN:
   - Precalentamos el horno a 180ºC.

   - Ponemos la harina en un recipiente apto para horno y lo introducimos en él durante unos 15 minutos. Lo que queremos conseguir es que la harina se seque y se tueste ligeramente, pero vigilad que no se tueste demasiado, no tiene que coger apenas color... yo os recomiendo que a la mitad del tiempo la saquéis del horno, la remováis y la volváis a meter.

   - Cuando esté lista dejamos que se enfríe. Una vez fría formamos un volcán con ella y vamos incorporando la manteca, el azúcar glas y la sal. Mezclamos todo bien.

   - Por último añadimos la almendra y el aromatizante elegido y amasamos con la mano hasta conseguir una pasta suave y homogénea:
               * Para hacerlos de limón añadimos la rayadura de un limón
               * Para hacerlos de canela añadimos una cucharadita de canela
               * Para hacerlos de chocolate añadimos una cucharada de cacao en polvo

   - Vamos dividiendo la pasta en partes iguales, más o menos pequeñas según lo grandes que queramos que sean nuestros mantecados. Los míos medirán unos 4cm de diámetro por 1cm de altura y me salieron 30 en total.

   - Forramos la bandeja de horno con papel y vamos situando en ella las porciones de masa, aplastándolas con los dedos para darles forma.

   - Cocemos en el horno a 210ºC durante 5 minutos ¡y ya está hecho! sé que parece muy poco tiempo de cocción, pero lo cierto es que no necesitan más, de hecho yo los dejé un par de minutos más de la cuenta y ya se me estaban empezando a tostar... lo suyo es que salgan algo más blanquitos que los míos. Y sobre todo mucho ojo porque si se tuestan mucho se volverán amargos, puajs.

   - Cuando estén listos los sacamos del horno y los dejamos enfriar en la bandeja ¡no los toquéis mientras estén calientes porque son muy frágiles y se rompen!

   - Para terminar, si queréis darles el toque "profesional" podéis cortar trozos de papel de seda de diferentes colores y envolverlos. Yo utilicé tres colores y envolví los mantecados con uno u otro color dependiendo de su sabor ¡así los distinguimos a la perfección!

Mantecados caseros

Como veis es facilísimo, no requiere ingredientes especiales ni ser un hacha en la cocina... el resultado es genial porque los puedes hacer enteramente a tu gusto ¡y saben mucho mejor cuando los haces tú mismo!

Así que ya sabéis, os quiero ver inventando nuevos sabores de mantecado ¡y enviándome las fotos para darme envidia!! pero sobre todo... ¡¡FELIZ NAVIDAD!!! ¡¡MIL BESOS PARA TODOSSSSSSSSS!!!

2 comentarios:

  1. Seguro que están de muerte. Yo los cubriría con azúcar glass y los dejaría sin papel, pero vaya, porque a mí me gustan más así, los tuyos están divinos.
    ¿Me traerás uno de prueba? Anda, anda, guárdamelooooo, que tú has probado mis gusanillos/roscos de anís ;) (no importa si viene hecho pizcos, me encantan rotillos, jejeje)

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  2. Que buenos!!! Tienen que saber a gloria!! Un besinnnn.

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