Cómo hacer una murrina o la importancia de firmarlo todo


¿Qué tienen en común un cuadro de Picasso y una camiseta del Zara? que no, que no me he vuelto loca, tienen algo en común ¡y es que ambas cosas van firmadas!! ya sea algo tan genuino como el Picasso, o algo tan corriente como una camiseta de las básicas, ambas cosas llevan bien visible la firma o marca, de modo que cualquiera que las tenga en la mano pueda rápidamente identificarlas. Y es que una firma es muy importante, forma parte de la imagen de marca, contribuye a que la gente relacione los productos con su respectivo creador ¡y por eso yo últimamente ando de cabeza pensando la manera de firmar mis diseños!

Tengo piezas de muchos tipos, materiales y tamaños, y por eso no es fácil, pero por fin he encontrado (porque esto no lo he inventado yo) una manera versátil, que espero me sirva para la mayoría de los casos.

Trasera de pendientes en arcilla polimérica con murrina como firma

¿Qué os parece? se trata de una pequeña clave de sol hecha de arcilla polimérica, en tonos verde y rosa acorde con mi logo ¿os gusta? ahora sólo me queda irle buscando un sitito donde ponerla en cada una de las piezas ¡que no va a ser fácil! pero creo que merece la pena.

Ya sabéis, a partir de ahora podréis ver mi símbolo como identificación de mis piezas ^.^

La técnica que he utilizado es lo que se conoce como "murrina" y que no es más que cilindro de arcilla con los colores colocados de tal forma que al ir cortando rodajitas nos van saliendo todas con el dibujo que hayamos diseñado. No es una técnica excesivamente complicada si se tiene algo de base y mucha paciencia, pero precisamente este finde he tenido un par de conversaciones al respecto y he podido comprobar que hay mucha gente que no sabe hacerlas, así que, aunque es difícil explicarlo con fotos, me he decidido a hacer un pequeño tutorial ¡espero que os sirva de ayuda!


Antes de nada aclarar que podéis encontrar por ahí muchos tutoriales con instrucciones precisas para formar figuras concretas (frutas, por ejemplo) pero yo voy a centrarme un poco más en cómo podemos reproducir una imagen cualquiera que se nos haya ocurrido.

Tenemos que tener muy claro qué dibujo queremos conseguir, yo consejo tenerlo pintado en un papel para que nos sea más intuitivo luego ir encajando las piezas. En mi caso estaba claro, la Clave de Sol de mi logo, aunque la simplifiqué un poco para no complicar demasiado el diseño. Y cuando lo tengamos claro, pues dicho y hecho, vamos cogiendo arcilla de los colores que necesitemos y vamos formando nuestro dibujo, como si de un puzzle se tratara, a un tamaño en que nos sea cómodo trabajar (mi murrina inicialmente medía unos 6cm de diámetro)

Inicio de la murrina de arcilla polimérica

Vamos rellenando y rellenando, encajando bien las piezas de diferentes colores que estemos utilizando ¡procurando dejar los mínimos huecos posibles!! esto es importante, porque los huecos que dejemos entre pieza y pieza acabarán rellenándose de alguna manera en cuanto empecemos a compactar nuestra figura, y eso puede ocasionar que se nos deforme el dibujo ¡y si no se nos llegan a rellenar será aún peor porque nos quedarán burbujas de aire en el interior de la murrina!

Inicio de murrina de arcilla polimérica

Seguimos y seguimos hasta reproducir completamente lo que queríamos. Ojo, la forma final no tiene por qué ser redonda, pero desde luego es la más fácil de reducir después, así que no os aconsejo que intentéis hacer murrinas con otras formas hasta que no tengáis bien pillada la técnica.

Murrina de arcilla polimérica

A mí el resultado final me resultaba demasiado grande para seguir trabajando con él así que lo estrujé un poquito con las manos, con cuidado de no deformarlo. De este modo la arcilla empieza a compactarse y los huecos de aire comienzan a desaparecer. Mirad cómo se ve al cortar la rodajita fea del extremo...

Murrina de arcilla polimérica

Yo para rematar quería ponerle un borde de cremallera, que es muy facilito de hacer. No hay más que apilar varias láminas alternas de los colores que queramos:

Inicio de cremallera de arcilla polimérica

Luego cortamos el taco en láminas al otro hilo.

Inicio de cremallera de arcilla polimérica

Y con ellas forramos la murrina. Como veréis yo tuve que poner dos filas (se ve el corte por la mitad) pero no os preocupéis, que eso luego no se nota.

Murrina de arcilla polimérica

Y llegados a este punto... ¡viene lo más difícil! ¡REDUCIRLA! el paso crucial, en el que siempre nos queda la duda de si estaremos estropeando todo el trabajo... pero tranquilas, que si lo hacemos bien no habrá ningún problema.
Para empezar cogemos la murrina y la vamos apretando con los dedos por el centro. No apretéis mucho de golpe, hacedlo poco a poco, dando pequeños toquecitos alrededor de toda la murrina para que poco a poco se vaya reduciendo su diámetro pero de forma que le llegue la misma presión de todos lados y así el dibujo no se deforme. Si apretáis mucho de un sitio y poco de otro será cuando empiecen los problemas, pero si vais repartiendo la presión os saldrá perfecto, ya veréis.

Murrina de arcilla polimérica

Cuando la tengamos por el centro un poco más finita que por el resto es hora de desplazar los dedos un poco más arriba y repetir el proceso. De ese modo, subiendo cada vez más, vamos estirando la murrina poco a poco hacia arriba. Es importante que este proceso se haga desde el centro hacia los extremos, para que el aire que pueda quedar en el interior vaya saliendo hacia fuera y no se quede atrapado dentro.

Murrina de arcilla polimérica

Seguimos y seguimos poco a poco hasta haber reducido la mitad de arriba de la murrina.

Murrina de arcilla polimérica

Y repetimos el proceso hacia el otro extremo para que finalmente nos quede toda la murrina de nuevo con el mismo diámetro por todas partes. Cuando acabemos tendremos en las manos una murrina exactamente igual que la inicial pero más larga y más fina ¡estamos redistribuyendo la arcilla! Y los extremos os irán quedando feos feos, pero no os preocupéis, que eso no significa que se esté estropeando por el centro. Si queréis quedaros más tranquilas podéis cortarle el trozo feo de los extremos antes de continuar.

Murrina de arcilla polimérica

Sobre todo, muy importante ¡NO REDUZCAIS LA MURRINA RODÁNDOLA POR LA MESA!! porque así, aunque no lo parezca, la arcilla se va enroscando en el interior de la murrina, deformando el dibujo como en espiral y arruinando todo el trabajo previo.

Lo que no hay que hacer para reducir una murrina

Cuando la murrina sea ya lo bastante larga como para que no os sea cómodo trabajar con ella la cortamos por la mitad y seguimos reduciendo cada trozo por separado.

Cortando la murrina

Y así seguimos, reduciendo y cortando, reduciendo y cortando, haciendo la murrina cada vez más larga y más fina, hasta que consigamos el tamaño que queramos. Yo he ido reduciendo hasta un tamaño muy pequeñito porque es para utilizarla como firma y tiene que caberme en todas las piezas, pero según el uso que le vayáis a dar podéis dejarla del tamaño que os resulte más apropiado.

Distintos tamaños de arcilla polimérica

¡Y listo! ahora si queréis podéis guardarla sin cocer hasta que vayáis a utilizarla (en cuyo caso os recomiendo que el día que vayáis a cortarla en rodajas la metáis antes un ratito en el frigorífico y así se os deformará menos a meter la cuchilla) o bien podéis cocerla entera, tal cual, y luego vais cortando las rodajitas con la arcilla ya cocida (a mí al principio también me resultaba raro, pero lo cierto es que las murrinas pequeñitas se cortan perfectamente con la cuchilla incluso estando ya cocidas, y así el dibujo no se deforma al cortar). Todo depende de en qué vayáis a emplearla; en mi caso como lo que quiero es incrustar o pegar las rodajitas sobre las piezas me resulta mucho más cómodo que esté ya cocida y así la puedo manipular sin miedo.

¿Qué? ¿Os veis con ganas de intentarlo? ¡por favor, quiero ver los resultados! aunque eso sí, no se os ocurra empezar con algo tan complicado como mi logo: para vuestra primera murrina os recomiendo como mucho que hagáis un círculo con cada cuarto de un color, y conforme vayáis practicando vais aumentando la dificultad ¿ok?

¡Muchos besitos amores!
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¿Qué tienen en común un cuadro de Picasso y una camiseta del Zara? que no, que no me he vuelto loca, tienen algo en común ¡y es que ambas cosas van firmadas!! ya sea algo tan genuino como el Picasso, o algo tan corriente como una camiseta de las básicas, ambas cosas llevan bien visible la firma o marca, de modo que cualquiera que las tenga en la mano pueda rápidamente identificarlas. Y es que una firma es muy importante, forma parte de la imagen de marca, contribuye a que la gente relacione los productos con su respectivo creador ¡y por eso yo últimamente ando de cabeza pensando la manera de firmar mis diseños!

Tengo piezas de muchos tipos, materiales y tamaños, y por eso no es fácil, pero por fin he encontrado (porque esto no lo he inventado yo) una manera versátil, que espero me sirva para la mayoría de los casos.

Trasera de pendientes en arcilla polimérica con murrina como firma

¿Qué os parece? se trata de una pequeña clave de sol hecha de arcilla polimérica, en tonos verde y rosa acorde con mi logo ¿os gusta? ahora sólo me queda irle buscando un sitito donde ponerla en cada una de las piezas ¡que no va a ser fácil! pero creo que merece la pena.

Ya sabéis, a partir de ahora podréis ver mi símbolo como identificación de mis piezas ^.^

La técnica que he utilizado es lo que se conoce como "murrina" y que no es más que cilindro de arcilla con los colores colocados de tal forma que al ir cortando rodajitas nos van saliendo todas con el dibujo que hayamos diseñado. No es una técnica excesivamente complicada si se tiene algo de base y mucha paciencia, pero precisamente este finde he tenido un par de conversaciones al respecto y he podido comprobar que hay mucha gente que no sabe hacerlas, así que, aunque es difícil explicarlo con fotos, me he decidido a hacer un pequeño tutorial ¡espero que os sirva de ayuda!


Antes de nada aclarar que podéis encontrar por ahí muchos tutoriales con instrucciones precisas para formar figuras concretas (frutas, por ejemplo) pero yo voy a centrarme un poco más en cómo podemos reproducir una imagen cualquiera que se nos haya ocurrido.

Tenemos que tener muy claro qué dibujo queremos conseguir, yo consejo tenerlo pintado en un papel para que nos sea más intuitivo luego ir encajando las piezas. En mi caso estaba claro, la Clave de Sol de mi logo, aunque la simplifiqué un poco para no complicar demasiado el diseño. Y cuando lo tengamos claro, pues dicho y hecho, vamos cogiendo arcilla de los colores que necesitemos y vamos formando nuestro dibujo, como si de un puzzle se tratara, a un tamaño en que nos sea cómodo trabajar (mi murrina inicialmente medía unos 6cm de diámetro)

Inicio de la murrina de arcilla polimérica

Vamos rellenando y rellenando, encajando bien las piezas de diferentes colores que estemos utilizando ¡procurando dejar los mínimos huecos posibles!! esto es importante, porque los huecos que dejemos entre pieza y pieza acabarán rellenándose de alguna manera en cuanto empecemos a compactar nuestra figura, y eso puede ocasionar que se nos deforme el dibujo ¡y si no se nos llegan a rellenar será aún peor porque nos quedarán burbujas de aire en el interior de la murrina!

Inicio de murrina de arcilla polimérica

Seguimos y seguimos hasta reproducir completamente lo que queríamos. Ojo, la forma final no tiene por qué ser redonda, pero desde luego es la más fácil de reducir después, así que no os aconsejo que intentéis hacer murrinas con otras formas hasta que no tengáis bien pillada la técnica.

Murrina de arcilla polimérica

A mí el resultado final me resultaba demasiado grande para seguir trabajando con él así que lo estrujé un poquito con las manos, con cuidado de no deformarlo. De este modo la arcilla empieza a compactarse y los huecos de aire comienzan a desaparecer. Mirad cómo se ve al cortar la rodajita fea del extremo...

Murrina de arcilla polimérica

Yo para rematar quería ponerle un borde de cremallera, que es muy facilito de hacer. No hay más que apilar varias láminas alternas de los colores que queramos:

Inicio de cremallera de arcilla polimérica

Luego cortamos el taco en láminas al otro hilo.

Inicio de cremallera de arcilla polimérica

Y con ellas forramos la murrina. Como veréis yo tuve que poner dos filas (se ve el corte por la mitad) pero no os preocupéis, que eso luego no se nota.

Murrina de arcilla polimérica

Y llegados a este punto... ¡viene lo más difícil! ¡REDUCIRLA! el paso crucial, en el que siempre nos queda la duda de si estaremos estropeando todo el trabajo... pero tranquilas, que si lo hacemos bien no habrá ningún problema.
Para empezar cogemos la murrina y la vamos apretando con los dedos por el centro. No apretéis mucho de golpe, hacedlo poco a poco, dando pequeños toquecitos alrededor de toda la murrina para que poco a poco se vaya reduciendo su diámetro pero de forma que le llegue la misma presión de todos lados y así el dibujo no se deforme. Si apretáis mucho de un sitio y poco de otro será cuando empiecen los problemas, pero si vais repartiendo la presión os saldrá perfecto, ya veréis.

Murrina de arcilla polimérica

Cuando la tengamos por el centro un poco más finita que por el resto es hora de desplazar los dedos un poco más arriba y repetir el proceso. De ese modo, subiendo cada vez más, vamos estirando la murrina poco a poco hacia arriba. Es importante que este proceso se haga desde el centro hacia los extremos, para que el aire que pueda quedar en el interior vaya saliendo hacia fuera y no se quede atrapado dentro.

Murrina de arcilla polimérica

Seguimos y seguimos poco a poco hasta haber reducido la mitad de arriba de la murrina.

Murrina de arcilla polimérica

Y repetimos el proceso hacia el otro extremo para que finalmente nos quede toda la murrina de nuevo con el mismo diámetro por todas partes. Cuando acabemos tendremos en las manos una murrina exactamente igual que la inicial pero más larga y más fina ¡estamos redistribuyendo la arcilla! Y los extremos os irán quedando feos feos, pero no os preocupéis, que eso no significa que se esté estropeando por el centro. Si queréis quedaros más tranquilas podéis cortarle el trozo feo de los extremos antes de continuar.

Murrina de arcilla polimérica

Sobre todo, muy importante ¡NO REDUZCAIS LA MURRINA RODÁNDOLA POR LA MESA!! porque así, aunque no lo parezca, la arcilla se va enroscando en el interior de la murrina, deformando el dibujo como en espiral y arruinando todo el trabajo previo.

Lo que no hay que hacer para reducir una murrina

Cuando la murrina sea ya lo bastante larga como para que no os sea cómodo trabajar con ella la cortamos por la mitad y seguimos reduciendo cada trozo por separado.

Cortando la murrina

Y así seguimos, reduciendo y cortando, reduciendo y cortando, haciendo la murrina cada vez más larga y más fina, hasta que consigamos el tamaño que queramos. Yo he ido reduciendo hasta un tamaño muy pequeñito porque es para utilizarla como firma y tiene que caberme en todas las piezas, pero según el uso que le vayáis a dar podéis dejarla del tamaño que os resulte más apropiado.

Distintos tamaños de arcilla polimérica

¡Y listo! ahora si queréis podéis guardarla sin cocer hasta que vayáis a utilizarla (en cuyo caso os recomiendo que el día que vayáis a cortarla en rodajas la metáis antes un ratito en el frigorífico y así se os deformará menos a meter la cuchilla) o bien podéis cocerla entera, tal cual, y luego vais cortando las rodajitas con la arcilla ya cocida (a mí al principio también me resultaba raro, pero lo cierto es que las murrinas pequeñitas se cortan perfectamente con la cuchilla incluso estando ya cocidas, y así el dibujo no se deforma al cortar). Todo depende de en qué vayáis a emplearla; en mi caso como lo que quiero es incrustar o pegar las rodajitas sobre las piezas me resulta mucho más cómodo que esté ya cocida y así la puedo manipular sin miedo.

¿Qué? ¿Os veis con ganas de intentarlo? ¡por favor, quiero ver los resultados! aunque eso sí, no se os ocurra empezar con algo tan complicado como mi logo: para vuestra primera murrina os recomiendo como mucho que hagáis un círculo con cada cuarto de un color, y conforme vayáis practicando vais aumentando la dificultad ¿ok?

¡Muchos besitos amores!

9 comentarios:

  1. Laura Vila Mossegades20 de noviembre de 2012, 20:11

    Que ingenioso !!!, Que manitas tienes....Y si, encuentro muy bien lo de firmar los trabajos.Besos !!!

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  2. Has tenido una idea estupenda ¡¡
    Bss

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  3. muy bien explicado, yo lo primero que hubiera hecho es hacerla rodar :p

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  4. Es buena idea lo de firmar las piezas, y probaré lo de cortar las murrinas delgadas ya cocidas. Besos

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  5. La idea siempre me ha encantado, pero no era capaz de hacer una murrina porque claro como la quería peque peque era aquello de... es imposible trabajar tan peque!!!!!! Pero ahora gracias a tu paso a paso lo he entendido! así que a ver si me animo y lo pruebo!!!!!!!
    Miauuuuuuuuubesitos guapa!

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  6. Hola!!! tienes un blog muy chulo, enhorabuena!!!
    Te invito a visitar mi blog y/o lo sigas

    www.latortugapecosa.blogspot.com

    Saludos y...Felicidades!!!

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  7. Qué idea tanbuena!!!! voy a diseñar uno y estos días me pongo manos a la obra (soy nuea seguiroa, yo también tengo un blog de creaciones de fimo ^^)

    ohfimmo.blogspot.com

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