Chocolate a porrón y una tarta que mejorar

Ultimamente estoy de un tartero que no se me aguanta, jeje, de repente se me ocurre una idea y ¡zas! en un segundo tengo todo empantanado con mil útiles reposteriles.

La última ha sido este mismo fin de semana, para el cumple de una amiga que nos invitó a casa a cenar, y para no variar se me ocurrió en el último momento. Bueno, se me ocurrió el día de antes, así que cogí mi receta de bizcocho super chocolateado y rápidamente tenía un bizcochito la mar de apetitoso metido en el horno. Esta vez fui fuerte y tuve más paciencia a la hora de abrir el horno, así que no hubo problema y el bizcocho salió más lisito, no como el cráter de la otra vez. Sin embargo no termina de convencerme, es de los típicos bizcochos que suben, suben y luego al enfriarse bajan, bajan... así que el resultado fue de nuevo bastante más bajito de lo que yo esperaba. El remedio más fácil habría sido hacer otro bizcocho igual y ponerlo encima, formando así una tarta el doble de alta, pero no me daba tiempo, así que tuve que conformarme con la altura que tenía, lo dejé enfriar un poco, lo desmoldé, lo lié en plástico y lo dejé reposar hasta la tarde siguiente.

Cuando por fin llegó la tarde y salí del trabajo me fuí corriendo a casa para terminar la tartita ¡tenía el tiempo muy justo para terminarla y salir pitando a casa de la homenajeada! y como dicen que las prisas no son buenas... pues la tarta no salió tan bonita como yo imaginaba en mi cabeza, ains, si es que no aprendo...

Vista general de la tarta

Como veis el tema de la tarta era musical... y es que no conozco a nadie en el mundo tan enamorada de la música como esta chica ¡imaginaos cómo será para que lo diga yo! así que decidí optar por la combinación blanco-negro de las partituras...

Forré la tarta de fondant blanco, hasta ahí bien, porque además esta vez me quedó bastante perfecto, sin arruguitas ni grietas indeseadas. Luego para el lateral quise hacer un teclado de piano... y he de decir que fue más difícil de lo que imagianba, más que nada porque por supuesto yo quería que luego me cuadraran todas las teclas negras y no hiciera ningún extraño por ninguna parte. No fue fácil y no quedó perfecto, pero más o menos lo conseguí. Las rallitas negras de separación de las teclas las pinté con un rotulador comestible, y las teclitas negras están hechas en fondant negro y pegadas luego por encima una vez que ya tenía el "teclado" blanco acoplado a la tarta.

Primer plano de las teclas de piano laterales

Para rematar, quise utilizar la parte de arriba de la tarta como si de un lienzo se tratara e intenté pintar motivos musicales con un lápiz decorador de chocolate... y ahí fue cuando ya la lié bien ¡qué lástima de pentagrama! ¡y esa clave de sol! ¡pero si parece todo escrito por una mano torpe y temblorosa!! Eso sí, he de decir que la culpa fue del tubito de chocolate, que igual salía super líquido o igual se atascaba... vamos, un desastre, y desde luego para la próxima, aunque sea más lío, fundiré yo misma un poco de chocolate, lo echaré en una manga pastelera y lo aplicaré con una boquilla finita ¡si es que repito que las prisas no son buenassss!!!!

Vista superior del pentagrama de chocolate

Menos mal que mi público siempre es muy benevolente y se deshicieron en halagos para con la tarta cuando la vieron. Por más que yo decía que no me lo merecía, que estaba muy chuchurría, la dueña de la tarta insistió en que era muy chula y que le encantaba, así que aunque no terminé de creermelo lo cierto es que mi conciencia se apaciguó un poco, jeje.

Ey, pero ahora que caigo ¡no os he contado de qué iba rellena! pues para mantener la gama de colores del blanco-negro se me ocurrió que sería una buena idea rellenarla de... ¡una rica buttercream de chocolate blanco!! resulta un poquitín empalagosa, así que intenté no echarle demasiado a la tarta para que no quedara pesada ¡y el resultado estaba muy rico! ya veis, chocolate y más chocolate... para otra vez tengo que probar a hacer una tarta enteramente de chocolate negro, en plan "muerte por chocolate", jeje, pero eso ya será otro día...

Primer plano del corte, vista del bizcocho negro y el buttercream blanco

De momento, por si queréis probarlo, os dejo la receta del buttercream, que podéis usar para darle un toque distinto a cualquier bizcocho o postre que hagáis ¡veréis qué rico!


La receta del bizcocho de momento es la misma que la última vez, la tenéis aquí, si consigo mejorarla prometo que subiré la actualización.

Del buttercream ahora mismo os pongo la receta... os digo como siempre, yo hice poca cantidad porque mi tarta era pequeñita y sólo llevaba una capa de relleno. Lo más seguro es que vosotros necesiteis más, pero es sólo cuestión de multiplicar, siguiendo las mismas proporciones.


BUTTERCREAM DE CHOCOLATE BLANCO:

- 80g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente.
- 110g de icing sugar (en su defecto, ya sabéis, azúcar glas, aunque no queda igual de fino)
- 50g de chocolate blanco.


- Primero mezclamos la mantequilla y el azúcar, utilizando una batidora de barillas para que que coja buena consistencia. Hay que tener paciencia y batir durante unos minutos ¡cuanto más se bate mejor queda!

- Ahora cogemos el chocolate blanco y lo derretimos. La forma más fácil, al menos para mí, es con el microondas: partimos el chocolate en trocitos y los ponemos en un bol, a continuación introducimos el bol 30 segundos en el microondas a potencia más bien baja; cuando acabe lo sacamos y removemos, y aunque parezca que está igual de duro que al principio, creedme, no lo está. A partir de ahí lo vamos reintroduciendo en el microondas en periodos cortos de tiempo, 10-15 segundos, removiendo cada vez. Es un poco lata pero si lo metemos mucho tiempo de golpe se nos puede quemar, que para eso el chocolate blanco es muy puñetero. Cuando veais que ya hay parte del chocolate bastante líquido lo dejamos fuera del microondas y removemos con ganas un rato para que se terminen de deshacer los últimos trocitos que queden con el propio calor del chocolate ¡y listo!

- Dejamos reposar el chocolate para que se enfríe un poquito ¡pero que siga siendo manejable! y finalmente lo añadimos al buttercream. Hay que batir un rato más para que no se pierda la consistencia, y si veis que se os viene abajo porque el chocolate estaba muy caliente podéis meterlo 5 minutos en el frigorífico (¡pero no más, que se pone duro en seguida!) y luego lo sacáis y volvéis a batirlo hasta que lo tengáis bien consistente.

Es muy fácil, de verdad, no sé si puede parecer complicado por mi empeño de explicar cada detalle, pero lo cierto es que se hace muy rapidito y sin grandes complicaciones.

El buttercream queda muy rico para mi gusto, con un sabor bastante intenso a chocolate blanco, aunque si os resulta empalagoso podéis probar a echarle menos azúcar... en fin, eso ya va en gustos ¡id probando y me contáis!!

¡Besote dulces para todos!
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Ultimamente estoy de un tartero que no se me aguanta, jeje, de repente se me ocurre una idea y ¡zas! en un segundo tengo todo empantanado con mil útiles reposteriles.

La última ha sido este mismo fin de semana, para el cumple de una amiga que nos invitó a casa a cenar, y para no variar se me ocurrió en el último momento. Bueno, se me ocurrió el día de antes, así que cogí mi receta de bizcocho super chocolateado y rápidamente tenía un bizcochito la mar de apetitoso metido en el horno. Esta vez fui fuerte y tuve más paciencia a la hora de abrir el horno, así que no hubo problema y el bizcocho salió más lisito, no como el cráter de la otra vez. Sin embargo no termina de convencerme, es de los típicos bizcochos que suben, suben y luego al enfriarse bajan, bajan... así que el resultado fue de nuevo bastante más bajito de lo que yo esperaba. El remedio más fácil habría sido hacer otro bizcocho igual y ponerlo encima, formando así una tarta el doble de alta, pero no me daba tiempo, así que tuve que conformarme con la altura que tenía, lo dejé enfriar un poco, lo desmoldé, lo lié en plástico y lo dejé reposar hasta la tarde siguiente.

Cuando por fin llegó la tarde y salí del trabajo me fuí corriendo a casa para terminar la tartita ¡tenía el tiempo muy justo para terminarla y salir pitando a casa de la homenajeada! y como dicen que las prisas no son buenas... pues la tarta no salió tan bonita como yo imaginaba en mi cabeza, ains, si es que no aprendo...

Vista general de la tarta

Como veis el tema de la tarta era musical... y es que no conozco a nadie en el mundo tan enamorada de la música como esta chica ¡imaginaos cómo será para que lo diga yo! así que decidí optar por la combinación blanco-negro de las partituras...

Forré la tarta de fondant blanco, hasta ahí bien, porque además esta vez me quedó bastante perfecto, sin arruguitas ni grietas indeseadas. Luego para el lateral quise hacer un teclado de piano... y he de decir que fue más difícil de lo que imagianba, más que nada porque por supuesto yo quería que luego me cuadraran todas las teclas negras y no hiciera ningún extraño por ninguna parte. No fue fácil y no quedó perfecto, pero más o menos lo conseguí. Las rallitas negras de separación de las teclas las pinté con un rotulador comestible, y las teclitas negras están hechas en fondant negro y pegadas luego por encima una vez que ya tenía el "teclado" blanco acoplado a la tarta.

Primer plano de las teclas de piano laterales

Para rematar, quise utilizar la parte de arriba de la tarta como si de un lienzo se tratara e intenté pintar motivos musicales con un lápiz decorador de chocolate... y ahí fue cuando ya la lié bien ¡qué lástima de pentagrama! ¡y esa clave de sol! ¡pero si parece todo escrito por una mano torpe y temblorosa!! Eso sí, he de decir que la culpa fue del tubito de chocolate, que igual salía super líquido o igual se atascaba... vamos, un desastre, y desde luego para la próxima, aunque sea más lío, fundiré yo misma un poco de chocolate, lo echaré en una manga pastelera y lo aplicaré con una boquilla finita ¡si es que repito que las prisas no son buenassss!!!!

Vista superior del pentagrama de chocolate

Menos mal que mi público siempre es muy benevolente y se deshicieron en halagos para con la tarta cuando la vieron. Por más que yo decía que no me lo merecía, que estaba muy chuchurría, la dueña de la tarta insistió en que era muy chula y que le encantaba, así que aunque no terminé de creermelo lo cierto es que mi conciencia se apaciguó un poco, jeje.

Ey, pero ahora que caigo ¡no os he contado de qué iba rellena! pues para mantener la gama de colores del blanco-negro se me ocurrió que sería una buena idea rellenarla de... ¡una rica buttercream de chocolate blanco!! resulta un poquitín empalagosa, así que intenté no echarle demasiado a la tarta para que no quedara pesada ¡y el resultado estaba muy rico! ya veis, chocolate y más chocolate... para otra vez tengo que probar a hacer una tarta enteramente de chocolate negro, en plan "muerte por chocolate", jeje, pero eso ya será otro día...

Primer plano del corte, vista del bizcocho negro y el buttercream blanco

De momento, por si queréis probarlo, os dejo la receta del buttercream, que podéis usar para darle un toque distinto a cualquier bizcocho o postre que hagáis ¡veréis qué rico!


La receta del bizcocho de momento es la misma que la última vez, la tenéis aquí, si consigo mejorarla prometo que subiré la actualización.

Del buttercream ahora mismo os pongo la receta... os digo como siempre, yo hice poca cantidad porque mi tarta era pequeñita y sólo llevaba una capa de relleno. Lo más seguro es que vosotros necesiteis más, pero es sólo cuestión de multiplicar, siguiendo las mismas proporciones.


BUTTERCREAM DE CHOCOLATE BLANCO:

- 80g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente.
- 110g de icing sugar (en su defecto, ya sabéis, azúcar glas, aunque no queda igual de fino)
- 50g de chocolate blanco.


- Primero mezclamos la mantequilla y el azúcar, utilizando una batidora de barillas para que que coja buena consistencia. Hay que tener paciencia y batir durante unos minutos ¡cuanto más se bate mejor queda!

- Ahora cogemos el chocolate blanco y lo derretimos. La forma más fácil, al menos para mí, es con el microondas: partimos el chocolate en trocitos y los ponemos en un bol, a continuación introducimos el bol 30 segundos en el microondas a potencia más bien baja; cuando acabe lo sacamos y removemos, y aunque parezca que está igual de duro que al principio, creedme, no lo está. A partir de ahí lo vamos reintroduciendo en el microondas en periodos cortos de tiempo, 10-15 segundos, removiendo cada vez. Es un poco lata pero si lo metemos mucho tiempo de golpe se nos puede quemar, que para eso el chocolate blanco es muy puñetero. Cuando veais que ya hay parte del chocolate bastante líquido lo dejamos fuera del microondas y removemos con ganas un rato para que se terminen de deshacer los últimos trocitos que queden con el propio calor del chocolate ¡y listo!

- Dejamos reposar el chocolate para que se enfríe un poquito ¡pero que siga siendo manejable! y finalmente lo añadimos al buttercream. Hay que batir un rato más para que no se pierda la consistencia, y si veis que se os viene abajo porque el chocolate estaba muy caliente podéis meterlo 5 minutos en el frigorífico (¡pero no más, que se pone duro en seguida!) y luego lo sacáis y volvéis a batirlo hasta que lo tengáis bien consistente.

Es muy fácil, de verdad, no sé si puede parecer complicado por mi empeño de explicar cada detalle, pero lo cierto es que se hace muy rapidito y sin grandes complicaciones.

El buttercream queda muy rico para mi gusto, con un sabor bastante intenso a chocolate blanco, aunque si os resulta empalagoso podéis probar a echarle menos azúcar... en fin, eso ya va en gustos ¡id probando y me contáis!!

¡Besote dulces para todos!

7 comentarios:

  1. Diosssssssss y como no han de alagarte si de solo verlo provoca comerlo, tranquila q los detalles quien no sepa de diseño y líos que lleva hacer una torta de esa manera , ni cuenta se daran; en lo que amí respecta me copio la receta del buttercream jajajajajaj gracias por compartir un besote...........

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  2. Para mi gusto esta divina la presentación y seguramente también el sabor.
    Que pena que todo lo que está bueno engorde o sea pecado.

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  3. ¡Pues te quedó preciosa! Tengo muchas ganas de aprender a hacer esas tartas...

    ¡Besitos!

    milowcost

    sorteo de verano

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  4. Pues a mi me parece muy bonita! felicidades.
    Besos

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  5. Chica, eres una artistaza de las tartas, que pasada, si da pena comerla y todo, está genial, un besinnn.

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  6. oh ohhh i love music cake!!!!
    en octubre cuando vaya no podemos adelantar la celebración de mi cumple?? jajajaj
    una pena lo del botecito de chocolate pero bueno así parece q hasta el pentagrama vibra de la emoción jajajaj
    oye que tal curso de las muñequitas???

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  7. Una delicia!!!Te ha quedado preciosa!!
    por cierto, tienes un premio Liebster Blog en

    http://apuntobcn.blogspot.com.es/

    Un besazo!!

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